Reforma energética
Por Ileana Álvarez Vargas
El debate que actualmente se esta dando en el Congreso de la Unión sobre la reforma energética deja ver que el funcionamiento de las instituciones paraestatales y gubernamentales dista mucho de ser eficiente, por el contrario abunda la corrupción.
La propuesta del presidente Calderón sobre la privatización del 70% de la industria petrolera mexicana en las áreas de exploración, refinación, transporte, almacenamiento y distribución presenta serios problemas para el futuro económico y político del país.
Es una realidad que una reforma estructural para PEMEX es urgente, hace años que debería de haberse realizado, sin embargo el principal cuestionamiento de la población mexicana es sobre los beneficios que nuestra economía puede perder con esta reforma. Si se aprobara la iniciativa del ejecutivo federal efectivamente se contaría con el capital para invertir en investigación y exploración de nuevos pozos, pero también las ganancias que se obtendrían de esos nuevos yacimientos la mayor parte se repartiría entre los inversionistas privados. ¿De que nos va a servir encontrar y explotar más petróleo si se van a disminuir los ingresos federales? ¿Cómo va a quedar nuestra economía si perdemos uno de los tres pilares que sostienen al país?
La reforma que necesitamos es una que nos permita redistribuir los ingresos de los excedentes petroleros para dedicar ese capital a investigar y enriquecernos con petróleo por nuestros propios medios. “PEMEX es la empresa mas rentable de América Latina y la segunda petrolera del mundo en utilidades (…) En 2007 sus ingresos fueron de mas de 100 mil millones de dólares, mas del doble de la fortuna de Carlos Slim, el hombre mas rico del mundo.” Tan solo sus excedentes fueron de 20 mil millones de dólares, con ese dinero se podrían construir las refinerías que hacen falta, que nos permitirían dejar de importar gasolina y así triplicar las ganancias de la paraestatal.
Es por esto, que la reforma energética debe ser en un primer lugar una reforma fiscal, puesto que en el reciente debate del Senado titulado “Transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción” los legisladores se dedicaron a exponer principalmente los beneficios fiscales de las grandes empresas que no pagan impuestos, baches que la Secretaria de Hacienda repone con los excedentes petroleros.
Además de esto, están los contratos que se celebraron con particulares nacionales y extranjeros sin una clara rendición de cuentas para el Legislativo y mucho menos para la sociedad. Debemos pensar, si estos negocios turbios ocurren siendo PEMEX una paraestatal, ¿que pasará si llega “parcialmente” a manos privadas? Se perderá totalmente el control sobre las cuentas y la corrupción tendrá las puertas abiertas para terminar de explotar a Petróleos Mexicanos.
Mucho se ha dicho sobre los verdaderos motivos que llevaron a Calderón a hacer esta iniciativa energética “propia”, siendo lo mas comentado una invasión política y empresarial extranjera que pretende llevarse las rebanadas grandes del pastel, es decir, que desde el sexenio foxista la venta del país a extranjeros por medio de preferencias fiscales y cesión de poder en diversos ámbitos se prevé termine con la privatización gradual del petróleo. Aunque claro algunos mexicanos de la clase política también podrían salir beneficiados como la familia Mouriño.
Por otro lado, una verdadera democracia parece tener lugar en esta decisión, puesto que el Gobierno del Distrito federal llevará a cabo una consulta sobre la reforma energética el día 27 de julio. Esto da la oportunidad a la población de expresar su opinión al respecto y no dejar en manos de unos cuanto con intereses económicos y políticos personales esta importante decisión. Ojala que la participación ciudadana ejerza su derecho de voz y voto, pues es común que con los procesos electorales el abstencionismo gane por mayoría debido a desinterés y resignación por malas administraciones independientemente del candidato o partido en turno. Ya veremos los resultados que arroja esta consulta, esperando que no termine en conflictos políticos y división social.
Fuentes:
Méndez, E. Becerril, A. Compensa Pemex lo que grandes empresas no pagan al erario. La Jornada
Méndez, E. Becerril, A. Destapan en foro senatorial “negocios turbios” de Pemex con extranjeros. La Jornada
Olivares, E. Recibe la consulta apoyo estudiantil. La Jornada.